LOS TESTIMONIOS DE NUESTR@S VOLUNTARI@S

Es una experiencia que recomiendo al 100%

Hola a tod@s !!!

Soy Álvaro Arnaiz, voluntario europeo y vengo a contaros mi experiencia durante el servicio de voluntariado. He realizado básicamente un proyecto de temática ambiental, aun que a lo largo del tiempo, ha ido cambiando y evolucionando para abarcar más tareas.

Mi proyecto estaba ubicado en el pueblo de Brakel, en Bélgica a unos 30 km de la ciudad de Gante. Allí principalmente desarrollaba la tarea del cuidado del monte, que consistía en mantener limpio el bosque (recogida de ramas, apilamiento de troncos y plantar y cortar arboles) para luego poder disfrutarlo y también sacar un pequeño provecho económico. Estuve realizando este trabajo durante 4 meses, ya que luego por ley tuvimos que parar de trabajar para no alterar la naturaleza durante la época de reproducción de los animales. Durante el parón estuve trabajando en los invernaderos, y además, todos los jueves iba a la ciudad de Ronse, a unos 10 km, a trabajar en un jardín social. El trabajo en el jardín social se trataba de enseñar a gente con discapacidades mentales a plantar distintos cultivos (cebollas, lechugas, patatas..) de manera que ellos pudieran sentirse activos y útiles. Personalmente es la parte que más disfrute del voluntariado. También algunos fines de semana realizábamos talleres donde pude aprender a trabajar distintos materiales como el cuero y la madera.

Los comienzos fueron difíciles. Una nueva ciudad, una nueva cultura…Por suerte la semana siguiente a la que llegue tuve el ¨honorable training¨ donde pude conocer a los voluntarios que se encontraban en Bélgica haciendo el SVE y a algunos de los que luego serían mis grandes amigos.

Probablemente esta convivencia fue una de las mejores experiencias, ya que me ayudó a conocer a gente en la misma situación que yo y a compartir muchas historias.

En la casa donde vivía éramos 4 voluntarios de larga duración y, dependiendo del mes, podíamos tener más voluntarios pero de corta duración o mismamente gente de paso. Los comienzos fueron difíciles debido, sobre todo, a las diferencias culturales. Además debido a la filosofía de la casa no teníamos duchas de agua caliente y la cocina era orgánico… pero pasado un tiempo cuando me acostumbré llegué a disfrutarlo e implicarme plenamente. Además vivíamos con muchos animales, caballos, gatos, perros, ovejas… los cuales teníamos que cuidar lo que muchas veces hacía que la vida fuera más llevadera y divertida, era una gran compañía.

Y hasta aquí todo lo que puedo contar de mi experiencia de voluntariado, seguramente se me olviden muchas historias ya que 6 meses dan para mucho…
Es una experiencia que recomiendo al 100%, que me ha hecho crecer externamente y también personalmente, así que si tenéis la oportunidad de realizarlo NO LO DUDÉIS!!!!

Álvaro.