LOS TESTIMONIOS DE NUESTR@S VOLUNTARI@S

Hola soy Hugo y fui voluntario del año 2016 al 2017 en Letonia

, en un pequeño pueblo llamado Pelci, estuve dando clases de profesor de español para personas con distintos niveles, desde el nivel de iniciados a gente con A2, las clases eran divertidísimas, no me esperaba que fueran a ser tan estupendas, siempre contando con el apoyo de la gente que me rodeaba desde personas del mismo ámbito hasta las personas que aquí tenia en España. También me dediqué a dar clases de inglés a niños de entre 6 y 7 años, he de decir que los niños nunca me habían gustado pero la experiencia de esta actividad me hizo acercarme más a ellos, disfrutar enseñando y aprender enseñando, dado que mi nivel de inglés al comienzo podría calificarse de “0,2” pero aprendí, me enseñaron. En las actividades culturales referentes al pueblo y a la ciudad en la que vivía Kuldiga participaba en todo lo que podía, desde pintando renos, para Navidad, conejos para la Pascua, o incluso árboles para el día de la Madre, tocando la guitarra en días de poesía, pequeños conciertos y haciendo diseños en Photoshop para carteles promocionales de nuestros propios eventos. La gente acudía a ellos y siempre debéis tener la motivación de que una sola persona ya es más que de sobra para realizar cualquier cosa, la media de gente que acudía a nuestros eventos rondaba las cuatro o cinco personas, los mejores días siete.

Donde yo vivía era un pueblo de unos 11.000 llamado Kuldiga que me transporto directamente a los años 30, era precioso, lleno de magia y con gente de todos los estilos, su río en el que te podías bañar te invitaba a darte un chapuzón, y luego el pueblecito en el que estaba de voluntario de unos 1000 habitantes, Pelci, tenia un castillo rojo increíble, de principios del siglo pasado, siempre bien atendido por Daina la bibliotecaria e Indra, una genial guía turística que se encargaba del apartado cultural de Pelci.

Tengo que decir que los 9 meses que pase allí fueron increíbles, los tres primeros meses me pasaron lentos, con nerviosismo por la adaptación a un entorno nuevo y no tan nuevo, era como Galicia pero sin montañas, a partir de ahí todo voló, los seis meses restantes fueron como dos semanas y llegué de vuelta, nunca tuve ningún problema, siempre me sentí seguro, la organización que allí me acogía era Radi Vidi Pats quien siempre se preocupó por nosotros, por todo, nunca nos faltó de nada y si algo necesitábamos siempre respondía, con Paideia igual, se portaron genial, cumplieron y superaron mis expectativas. Muchas Gracias.

 

Por último algo que me asusto y que asustó y asustará a muchos, “EL IDIOMA”, no os preocupéis por nada, lo digo hablando de la experiencia, que eso es lo que un voluntariado te va a garantizar, experiencia, el idioma de donde yo estaba era el Letón, pero también estaba el Ruso e Inglés en su minoría, los tres primeros meses no hablaba casi nada, mi inglés era nefasto, gracias a la gente de mi alrededor, amigos del país local, gente, mentor, y todo, consigues desarrollar el idioma que más te apetezca para la supervivencia, en un solo mes ya vas a notar la mejoría, te lo garantizo.

El voluntariado te va a dar la experiencia de tu vida, hazlo y te sorprenderás más de lo que crees.

Hugo.